Historia de Oaxaca: El Chorro de Tanivet

El Chorro de Tanivet
por Guillermo Rangel Rojas

Había salido el 20 de febrero de 1979 en el periódico a ocho columnas "¡Insólito!: brota chorro de agua en Tlacolula", el chorro medía cerca de 30 metros de altura y se decía que era capaz de levantar hasta 200 kilos y derramar 100 litros de agua por segundo.

Llegaron a las oficinas de la Reforma Agraria (donde yo trabajaba), las autoridades municipales y del Comisariado Ejidal de San Pablo Villa de Mitla, mostraron que, según sus documentos, las tierras donde había brotado el chorro eran suyas; con el pozo se pensó que las tierras de temporal se convertirían en terrenos de riego, por sí sólo el chorro era impresionante, cientos de gentes iban a verlo, se formó una laguna y la gente se metía, alrededor, la autoridad de Mitla organizó a improvisados vendedores de artesanías, cervezas, comida, etc., y era una fiesta permanente.

El pozo profundo perforado en el paraje El Potrero por la Secretaría de Agricultura y Recursos Hidráulicos (SARH) resultó ser salada, esto desilusionó a los ejidatarios que ya contaban con el agua para regar sus parcelas, entonces surgieron alternativas, el cultivo de peces, una embotelladora, ya que el gas era apto para éste fin, también sugerían un centro recreativo ; se rumoraba que las aguas eran medicinales, escuché varias anécdotas, alguna creíble, y también se pensó en un centro de aguas curativas.

Los planes y proyectos no aterrizaban y el agua seguía corriendo e inundando terrenos de Tlacolula y Tanivet, de lo que antes eran tierras de cultivo, quedaban tierras blanquecinas, saladas, no se daba nada, ya no se sembraba, las autoridades ejidales y municipales de Mitla pidieron hablar con el Gobernador, el General Eliseo Jiménez Ruiz, me mandaron por parte de la Reforma Agraria, (soy el de la izquierda de la foto) se solicitaba el cierre del chorro de agua salada, que seguía derramando 100 litros por segundo, debido al alto porcentaje de sales minerales y rocas ígneas volcánicas, conocidas como riolitas, el Delegado de la Secretaría de Agricultura y Recursos Hidráulicos (SARH), Severo de la Cruz Campa, explicó que al llegar a 200 metros de profundidad la SARH halló un presunto escape de gas carbónico, y un venero o acumulación de agua salitrosa que se salió de control, la gente decía que era un “brazo de mar”; anegó unas 50 hectáreas donde los ejidatarios sembraban y cosechaban maíz, frijol y garbanzo, el agua salada siguió el cauce curiosamente por el río de nombre Rio Salado.

La SARH no podía cerrar el chorro y se llamó a PEMEX, tardó en llegar un trailler con una válvula que era un gran tubo largo y en medio tenía la válvula, perforaron el pozo con un tubo de las dimensiones que coincidieran con la válvula y colocaron con grúas la válvula y así lograron cerrar el chorro.

Los ejidatarios afectados que dejaron sus parcelas les dieron otras tierras para volver a sembrar
La fuente que antes se veía desde la carretera, y se había convertido en una romería, en una verbena; quedó desolada al sellarlo Pemex, ahí se acabó todo, la entonces SARH horadó la tierra e, inundó 50 hectáreas de tierra de labor que se convirtieron en un páramo.

Y ahí está, esperando que los ejidatarios se organicen y desarrollen alguno de los proyectos que tienen contemplados.

Fotos: Periódico “El Imparcial” 1978 – 1979.




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